CHAPITAS GALÁCTICAS

miércoles, 31 de marzo de 2010




Afortunadamente, en la memoria emotiva que cada uno de nosotros lleva dentro, no sólo quedan palabras o imágenes. También quedan sonidos, percepciones y olores. El olor de las chapitas de gaseosa que incluían figuritas es para mí, inolvidable.
Esa mezcla de plástico engomado fundido con la chapita es difícil de describir con palabras, pero trae, a la vez, el recuerdo de una época especial.
Desde aquellas de 1982, previas al Mundial de España, llamadas "La vuelta al Mundo en 45 tapitas" y cuya "difícil" era, sin dudas, la de "Maradona en Japón", hasta aquellas en donde desfilaban futbolistas, héroes de comics, personajes de historieta y hasta figuras del espectáculo nacional.



Recuerdo que un compañero de escuela era tan fanfa que un día, justamente el de su cumple, en el salón se armó una fiestita y él sacó la de Diego en Japón. Yo hervía de furia, así que en un momento de distracción, se la "chorié". Cuando se dieron cuenta del robo, la maestra cerró el aula y comenzó la búsqueda. Ver la cara de Ariel, de tristeza y desilución me pegó tanto, que "hice" que buscaba la chapita en un tacho de basura y supuestamente "la encontré". Ariel, re contento me regaló dos chapitas sencillas. A los pocos días, destapé una gaseosa y encontré "la difícil", es decir, la de Diego en Japón. A la semana, la hallé en otra botella.
En ese caso, la promo era del Mundial. Uno debía pegarlas sobre un póster tipo mapa mundi que se colgaba sobre una pared. De esa colección no me quedó ninguna, pero en esta ocasión nos detendremos en una colección de una serie que a mí me impactó muchísimo cuando la ví, allá por 1981 y cuya reseña fue realizada en el blog hermano (mayor) del Nenito: Tele Retro. (para ver la reseña click aquí) Se trata de Galáctica. Las Chapitas eran de la empresa Pepsi, y en este caso estaban pintadas sobre la chapa:




Si bien algunas deben faltar, lo que me gustaba era armar batallas de chapitas, es decir, arremetía a las buenas contra las malas y cuando una se daba vuelta, ese escuadrón tenía una baja. El ruido de las chapitas chocando era encantador al tener varias, daba la sensación que había tres o cuatro niños jugando, cuando en realidad era yo sólo... Me mataban las de naves, sobre todo la de las Naves Caza- Cylon.
Si bien dijimos que era de la empresa Pepsi, ésta tenía entre las líneas de gaseosas, la que era mi favorita: la Teem. Amaba la Teem y nunca encontré una gaseosa con ese gusto tan especial.
Y esto que digo lo confirmo al dar vuelta las chapitas y ver que la mayoría son de Teem, 16 contra 3 de Pepsi, una verdadera goleada:


¿Dónde ha quedado este encanto de las chapitas dibujadas, el olor a la goma pegada, el arte de los dibujos?. Desde aquí, un sencillo homenaje a las inolvidables fotos y dibujos de las chapitas de gaseosa... Alejandro Dolina siempre pregunta: "¿Adónde habrán ido a parar las bolitas con las que jugábamos siendo chicos?". Esta inquietud, me animo a sospechar, también es válida para aquellas queridas y recordadas chapitas de gaseosas...

Gus

UN TERERÉ ESPECIAL

lunes, 1 de febrero de 2010




El nenito que llevo dentro y que escribe este blog, recuerda con mucho cariño a los años ochenta, sobre todo la primera parte de esa década. Y uno de los personajes que hizo furor en ese momento fue Margarito Tereré.

Pepi, mi tía abuela, conocía a una señora en la oficina que hacía muñecos de paño lenci, y le pidió uno de Margarito.
El color en este caso de Margarito es rojo, lo cual significa una peculiaridad que lo hace único.


Pasaron los años y si bien está un poquito desvencijado, se mantiene en buen estado.
Por dentro está relleno con telgopor y tiene todos los detalles de Margarito, como por ejemplo la flor en el sombrero.


Este post está dedicado a Pepi, mi tía abuela que se me ha ido hace una semana, luego de pasar por momentos terribles gracias a alguna gente de la Clínica La Esperanza http://elshowdelavida-gus.blogspot.com/2010/01/sigo-queriendo-contar-esto.html
Ella tuvo mucho que ver con el nenito que escribe todo esto. Siempre se preocupó por mí, aún de grande. Para ella siempre fui un nene y presiento que desde donde esté, lo seguirá sintiendo así. Y aunque yo muchas veces le haya remarcado que ya había crecido, siempre me hacía sentir bien que sintiera eso por mí.
Varios chiches que desfilaron o desfilarán por este blog, tendrán su estela. Como este querido y hermoso Margarito Tereré...
Para vos, querida Pepi...

Gus

EL ARBOL PROPIO

martes, 5 de enero de 2010


Recuerdo algunas navidades de principios de los años '80 en donde mi nenito interior se ilusionaba con las sorpresas de la revista Anteojito.
Creo que no hubo ni habrá una revista que haya aportado tanto para el nene como Anteojito, en una época en donde no había tantas herramientas que brinda Internet como ocurre ahora. Y esto, uno lo dice pensando más que nada en el equipo de trabajadores que tenían que buscar información y acomodarla contra reloj.
Mi gran ilusión llegó a principios de diciembre de algún año de comienzos de los '80. Se anunciaba que en el próximo número, el Anteojito 18 Kilates, saldría ¡un arbolito de navidad!!! encima con un pesebre para recortar! Yo lo veía a Pichichus montado en la propaganda al lado de un árbol enorme, entonces yo decía "je, seguro que voy a tener un árbol tan grande como el de mis viejos"
Cuando salió el arbolito, me decepcioné, era de plástico verde chiquito!!! pero con el correr de los años, NO HUBO UNA SOLA NAVIDAD QUE NO SE ARMARA.



El arbolito en cuestión. Éste es el primero de todos, dos planchas insertadas en una ranura permitía tener muchas más ramas y adornos. Véase el detalle de los adornitos de plástico.

Siempre ese arbolito acompañó al árbol principal.
Luego salieron otros pero más chiquitos y de una sola cara a veces. El método de armarlo era sencillo, había que acomodar las cuatro planchitas y formar el dibujo. Encima venía con pelotitas de colores...

Los árboles que venían luego eran más pequeños. De todos modos conservaban los adornos.

Los Reyes Magos y María y José eran cartulinas en forma de conos, del mismo modo ocurría con los ángeles.



Conservo todo en buen estado, pese a que se desde 1980 se arma todo los años. Eso sí, extravié lamentablemente el niño Jesús original, pero la idea de este post es recordar aquellas ilusiones de navidad que todos los nenitos teníamos y que de grandes, a veces parecen escaparse un poquito... Antes de cortarme una tajada de pan dulce, les dejo como yapa, dos adornitos de navidad de esos años: el primero, un adorno para colgar del árbol que aún poseo y es de la década del '70, un muñeco de nieve hecho en telgopor con pipa y todo!. Y el otro es un Santa Claus plegable, que creo, vino una vez en un Billiken.



Feliz año para todos, les desea El Blog del Nenito!!!

Gus

CUANDO ÉRAMOS CONSTRUCTORES...

martes, 17 de noviembre de 2009

Éste es uno de mis primeros chiches. En mis vacaciones en la casa que mis viejos tenían en Ingeniero Maschwitz, recuerdo que me lo llevaba para cuando llovía y no podía salir a jugar al campo. El juego es por demás sencillo, solamente había que dejar volar la imaginación.


Columnas, techitos, parantes, y hasta barras de balcón traía este juego.

Mi Casita tenía piezas se madera pintadas a mano. Los laburos artesanales de varios juguetes de antes, me dejan con una capacidad de asombro y de nostalgia enorme. Por eso disfruto mucho cuando voy a una feria y me encuentro con juguetes de madera o de esa hojalata dura llena de litografías. Ojo, tanto Mi Casita como algunos similares, aún se pueden encontrar en Centenario o en Chacarita... Este es un juego de finales de los años setenta, aunque a principios de ésa década habían salido algunos similares.
Como las generaciones se renuevan, he decidido ponerle una pausa a tanto Ben 10 y enseñarle a Gaby, mi hijo de 5 años, a jugar con la casita.
El entusiasmo inicial lo dice todo en su carita. Vamos a construir lo que se nos ocurra!!

Pero claro, no es tan fácil, hay que tirar todo y volver a empezar... Roma no se hizo en un día después de todo...


Pero bueno, Constantinopla no tiene nada que envidiarle a esta construcción!!


Siiii!!! lo logramos!!!

Al final, luego que se acabó la creatividad, empezamos a jugar un improvisado Yenga... Perdí los tres partidos se me derrumbó la torre....
Ojalá nunca perdamos la esencia de jugar con estos chiches, así tengamos 80 años... Y ese día, por unas horitas, Ben 10, fue derrotado y dejado de lado...

Gus

COLECCIÓN JACK (PARTE 1)

jueves, 8 de octubre de 2009

Y arrancamos con uno de los tesoros más gratos de mi infancia: los muñequitos Jack. En la imagen, muestro los de la colección de Hijitus, que son pocos, pero que de chico, me enloquecían. Yo armaba equipos de fútbol de acuerdo a los colores de cada muñeco. Por ejemplo, El Comisario e Hijitus, jugaban para Racing, Oaky y Calculín para RIver, Chipi para Boca... Tengo muchos más muñecos de Jack, pero en este año tan especial para el universo de Don Manuel García Ferré, (no dejes de sumarte a la idea de "Una Plaza para Don Manuel" http://rescatadosporsuperhijitus.blogspot.com/2009/10/una-plaza-para-don-manuel.html) me pareció apropiado arrancar mostrando esta parte de la colección, El año anterior, en un post de Tele Retro, escribí la siguiente historia:

1978. Uno de los primeros chiches que recuerdo de mi infancia es un Súper Hijitus plateado allá, en mi casa natal de la calle San Blas. Seguramente sería de algún chocolatín Jack. La cosa es que el muñequito cayó verdaderamente del cielo. Daniel, el hijo de La Sorda , la vecina nuestra, no soportaba oír los gritos que su madre le propinaba todo el día y se vengaba arrojando cosas por el techo que daba hacia nuestro patio. Así, un día llegó una pelota de ésas de goma, anaranjadas, con rayas circulares, y un muñequito. Creo que mi vieja quiso devolverlos pero no recuerdo bien qué ocurrió con La Sorda. Esta mujer me acuerdo que llevaba siempre un pañuelo en la cabeza. Yo era muy chico (4 o 5 años) y La Sorda me inspiraba temor. No quería agarrar esos juguetes. Pero de a poco me encariñé con el Súper Hijitus plateado. Un dia jugaba con el muñeco y éste, fiel a su esencia, salió volando, pero hacia la rejilla del baño. Esperé a que llegara mi vieja y la cuestión es que a altas horas de la noche la familia en pleno estaba destapando la rejilla y extrayendo pelusas, pelos pero nada, ningún rastro del muñeco.Solamente volví a reencontrarme con Súper Hijitus en la tele, allí daban sus cortos en fragmentos muy chiquitos.

Bien. Esta historia le gustó tanto a Fabián Mullis, que este año, en una de las reuniones Hijituteras, me regaló el premio "Juventud Pirdida" a la mejor historia Hijitutera 2008.


Y ahora sí, de algún modo, tuve una revancha con aquella rejilla y mientras termino este post, toco el Hijitus Plateado y no puedo decir otra cosa que:
"chuculita chuculata"
Gus

PROYECTANDO RECUERDOS

sábado, 12 de septiembre de 2009


A veces uno fantaseaba con algún chiche, y por distintas situaciones, por ahí te regalaban uno parecido. De chico, leyendo los Libros de Oro de Patoruzú, me volaba la cabeza cuando veía el aviso de Cine Graf. El hecho de tener un cine en casa me enloquecía!
Resulta que un día, no sé si sería Reyes o el Día del Niño, mis viejos me regalaron un Proyector del cual me enamoré tanto, que hasta el día de hoy he cuidado que no sufra ningún deterioro y siga en pie: El Golstar.


La Caja en la foto de arriba, la conservo intacta. Debajo, el proyector

El Golstar (sin la "d", como la marca que se hacía conocida luego, Goldstar) traía un montón de películas para ver. Pero era un lío cuando se terminaba, había que reemplazar y como eran muchas, era tedioso el relevo. Se acercaba mi cumpleaños y había que hacer algo para que fuera más ágil el tema de las proyecciones.
Entonces a mi papá se le ocurrió unir y pegar todas las películas con cinta, para poder ver todas las que uno pretendiera. Y así, en mi cumpleaños, los chicos pudieron ver alguna que otra película. El cine, en casa.



Así se ven las pelis sobre la pared.

Las películas eran sencillas, la mayoría con chistes y algunas historias que iban desde el lejano oeste hasta una aventura en la ciudad.
Este proyector, con el tiempo, sirvió para ver las diapositivas de mi familia pues poseía esa otra posibilidad. Con una ranurita en el medio, uno podía ver al abuelo o al bisabuelo en la pared de casa.

La caja contiene porta diapositivas, las instrucciones, una etiqueta "Proyector a todo Color Golstar" , y sobre la etiqueta ¡un lente de repuesto!

He pasado grandes jornadas con este proyector y los cómicos relatos de mi viejo mientras avanzaba la peli. Hasta ahora vimos fotos actuales, pero tengo una de 1984, en un cumpleaños, en donde mi viejo proyecta una película con el Golstar:

Las épocas de oro del Golstar.
En uno de mis cumpleaños, mi papá proyectando las pelis.


Proyector Goldstar. Ideal si tiene una pared blanca en su casa.
O sino, con una sábana blanca, también lo podrá disfrutar...

Gus

MIS "HERMANITOS"

viernes, 14 de agosto de 2009



Corría el verano de 1973, mi mamá ya estaba con panza y junto a mi papá, meses antes que yo naciera, recorrían Mar del Plata. Mi vieja tenía entre sus brazos a este muñeco, nuevito, y mucha gente se acercaba para preguntarle: "¡señora!, ¿tan rápido va a tener otro bebé?". La gente veía al muñeco como un nene chiquito. Su nombre: Carlitos.
Carlitos me acompañó toda la vida, en la foto del logo de este blog aparece junto a mí celebrando un cumpleaños en finales de los años '70. Y si miramos bien, mucho no ha cambiado.
La ropita que vemos debajo del enterito es la de ésa época, mientras que el enterito es uno que yo tenía de chiquito.


Siempre me llamaron la atención las manos de Carlitos, los detalles de sus deditos, con la apariencia de un bebé / niño.
Con Carlitos hablaba, jugaba y así y todo llegó enterito a este año
... Pero no estaba solo. También estaba La Pancha:

La Pancha es una coneja que atravesó varias generaciones. Mis primos me llevan más de diez años y ya había pasado por sus manos. Pero desde mi niñez que la albergo conmigo.

La ropa de Pancha es original, y sus orejas se mueven para adelante y hacia atrás. Durante todos estos años Carlitos la invitó a salir y se ponía de espaldas, negándose...

Pero hay un dicho que señala "intentar algo nuevo requiere valentía, intentarlo otra vez, perseverancia" y Carlitos lo intentó otra vez, y saben que?...

Se calzó un gorrito canchero, y lo logró!...
Gracias Carlitos y Pancha, por acompañarme, no en mi niñez, sino en mi vida. No tuve hermanitos pero sí a ustedes, queridos compañeros de juegos y alegrías...

Gus

 
Plantilla creada por laeulalia basada en la denim de blogger.